Friday, November 11, 2005

RIMA 30

Asomaba a sus ojos una lágrima
Y a mi labio una frase de perdón;
Habló el orgullo y enjugó su llanto,
Y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
Pero al pensar en nuestro mutuo amor,
Yo digo aún: “¿Por qué callé aquel día?”,
Y ella dirá: “¿Por qué no lloré yo?”

- Gustavo Adolfo Bécquer

Thursday, November 11, 2004

YO, LA QUE TE QUIERE

Yo soy tu indómita gacela,
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho
Yo soy el viento desatado en la montaña
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
Yo caliento tus noches,
encendiendo volcanes en mis manos,
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
riendo la risa inmutable de los años.
Yo soy el inexplorado camino,
la claridad que rompe la tiniebla.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía
y te recorro entero,
sendero tras sendero,
descalzando mi amor,
desnudando mi miedo.
Yo soy un nombre que canta y te enamora
desde el otro lado de la luna,
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
Yo soy algo que crece,
algo que ríe y llora.
Yo,
la que te quiere.

- Gioconda Belli

Tuesday, November 11, 2003

PREFIERO QUE AMES

Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no
guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar
sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos.

Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas.

Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas
demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, mas no insustituible. Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque
eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que
haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no
insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque
cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que influyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en
ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa
constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que
existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir
triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes
en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por
lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es mío",
solo para que quede claro quien es el dueño de quien.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo mujer,
tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos
y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo mas nada que desearte.

-Victor Hugo

Monday, November 11, 2002

UNA TARDE QUE YA NUNCA OLVIDARAS

Llega a tu casa y se sienta a la mesa.
Poco a poco tendrá un lugar en cada habitación,
En las paredes y muebles estarán sus huellas,
Destendera tu cama y ahuecara tu almohada.

Los libros de la biblioteca, precioso tejido de años,
Se acomodarán a su gusto y semejanza,
Cambiará de lugar las fotos antiguas.
Otros ojos mirarán tus costumbres,
Tu ir y venir entre paredes y abrazos,
Y serán distintos los ruidos cotidianos y los olores.

Cualquier tarde que ya nunca olvidarás
El que desbarató tu casa y habitó tus cosas
Saldrá por la puerta sin decir adiós.
Deberás comenzar a hacer de nuevo la casa,
Reacomodar los muebles, limpiar paredes,
Cambiar la cerradura, romper retratos,
Barrerlo todo y seguir viviendo.

- MMC

Sunday, November 11, 2001

QUE DIOS NOS LIBRE

Que Dios nos libre de los comerciantes
sólo buscan el lucro personal

que nos libre de Romeo y Julieta
sólo buscan la dicha personal

líbrenos de poetas y prosistas
que sólo buscan fama personal

líbrenos de los Héroes de Iquique
líbrenos de los Padres de la Patria
no queremos estatuas personales

si todavía tiene poder el Señor
que nos libre de todos esos demonios
y que también nos libre de nosotros mismos
en cada uno de nosotros hay
una alimaña que nos chupa la médula
un comerciante ávido de lucro
un Romeo demente que sólo sueña con poseer a Julieta
un héroe teatral
en connivencia con su propia estatua

Dios nos libre de todos estos demonios
si todavía sigue siendo Dios.

- Conseguido en Web&Antiweb

Saturday, November 11, 2000

¿POR QUÉ NO VINISTE?

¿Por qué no viniste?
Me hiciste comprar dos boletas
Para ver esa película de gángsters
Y te estuve esperando todo el tiempo en la puerta del teatro.
¿Por qué no viniste?
Dos chocolatinas con avellanas
Se quedaron sin hacer nada en mi bolsillo
Mientras la película me llegaba hecha sonidos,
Ulular de sirenas,
Estruendo de pistolas,
Graznido de misterioso animal mecánico
Y una voz que de pronto dice darling.
¿Por qué no viniste?
Me hiciste comprar inútilmente
Una barra de Halls Mentol-Lyptos
Para perfumarme el aliento
Y estrené en balde la camisa con el dibujo de un dragón
Que tenía reservada para el día
En que el Deportivo Independiente Medellín
Ganara el campeonato nacional de fútbol.
¿Por que no viniste?
Me quedé en la puerta del teatro hasta el final de la película
Y luego regresé a mi casa
Por las calles más oscuras y solitarias
Como si fuera un gato ciego
Obligado por su condición a comparar un bastón blanco
Puesto en venta por una pandilla de ratones
Y que para conseguirlo
Entregó a cambio dos boletas inútiles,
Una barra de Halls Mentol-Lyptos ligeramente usada,
Dos chocolatinas derretidas
Y unas inmensas ganas de llorar.

- Jairo Aníbal Niño

Thursday, November 11, 1999

NOCTURNO A ROSARIO

"El poeta se suicido a los 24 años, por causa del fatal amor con una mujer casada y a quien dedicó este poema."

Pues bien, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.
De noche cuando pongo
mis sienes en la almohada,
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.
Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás;
y te amo, y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.
A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo
y mi alma no te olvida,
¡ qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida;
qué quieres tú que yo haga
con este corazón!
Y luego que ya estaba?
concluido el santuario,
la lámpara encendida
tu velo en el altar,
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...
Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías;
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías
que ya no sé ni dónde
se alzaba el porvenir.
¡Que hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo.
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos, un alma sola,
los dos, un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Dios!
¡Figúrate qué hermosas
las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida,
y al delirar en eso
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.
Bien sabe Dios que ése era
mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
¡bien sabe Dios que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!
Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores,
mi mira de poeta,
mi juventud, adiós!

- Manuel Acuña